En la unidad de neonatos de un hospital, hay un pequeño bebé.

Sin apellidos, sólo tiene nombre.

Nadie viene a verla, no tiene visitas.

Pero hay quien la desea, muchos la quieren aunque todavía no le hayan visto.

Todavía.

Pronto alguien le tendrá entre sus brazos y le querrá. Como sólo pueden querer unos padres a su hija.

P.S.: Afortunadamente, algunas historias que mal comienzan, pueden acabar bien.

Foto: Reflections of a baby de HBT.