Un día, paseando cerca de una playa, una niña encontró una vieja lámpara de aceite semi-enterrada. La cogió, y empezó a frotarla para limpiarla.
El genio de esa lámpara se materializó trans una enorme humareda de color verde.
"Te concedo un deseo: ¿qué quieres?" - le preguntó el genio.
"Yo quiero a mi papá y a mi mamá".
El genio supo que la niña era feliz, pues nada deseaba.

Foto: Playa de Barra, de FreeCat.

Escribe un comentario